Rubén Darío Insua, técnico de San Lorenzo, dialogó en Equipo F y habló de todo: el 2023, el torneo que finalizó, el sistema de juego, Boedo y más.

Rubén Insua, técnico de San Lorenzo, aseguró que la idea de cara al 2023 es mantener la base, seguir generando espacio para los jóvenes y también sumar a los futbolistas que vuelven de sus respectivos préstamos, y añadió: “Creo que Augusto Batalla, Cristian Zapata, Juan Méndez y Nicolás Blandi van a seguir”.

El Gallego dijo que Agustín Giay tiene mucho futuro aunque todavía tiene que seguir creciendo y que hay juveniles buenos como Elian Irala, Tomás Silva, Matías Hernández, entre otros, y que van a tener más participación el año que viene, y agregó: “Para mí y para mi cuerpo técnico el desafío va a ser que Agustín Martegani y Luis Sequeira se puedan consolidar en primera”.

“Siempre hay que respetar las características individuales de los jugadores antes de elegir el sistema de juego. Tenemos un muy buen libero que es Cristian Zapata y otros buenos marcadores que son rápidos como Federico Gattoni y Gastón Hernández. Creímos que era el sistema adecuado. El torneo anterior Fernando Berón puso tres centrales y el equipo dejo de perder”, sostuvo Insua, y confesó que siempre le preguntaron mucho por el sistema defensivo, pero no por el de ataque.


“Si pones uno, dos o tres delanteros o jugas con cinco mediocampistas en el fútbol argentino nadie te dice nada, pero pones tres centrales y se genera un debate mayor que cuando el Ministro de Economía cambia algo”, sentenció el DT campeón con el Ciclón de la Copa Sudamericana 2002 entre risas.


“Fue una circunstancia atípica contra Vélez. Se prolongó la decisión final y Adam Bareiro y Ezequiel Cerutti no estaban en cancha. Los designados para patear eran ellos, excepto si estaba Néstor Ortigoza”, recordó el DT, y sumó que en la vida en sí si hay un especialista que te puede resolver un problema lo tenés que utilizar.


Por otro lado, relevó que nació a siete cuadras del Viejo Gasómetro, que su papá (quien fue socio vitalicio) lo empezó a llevar a la cancha, que su ídolo era el Lobo Fischer, y aseveró: «Mi sueño es dirigir en Boedo. En pocos años San Lorenzo va a tener el estadio ahí”.


“Me fui invicto del Viejo Gasómetro (ja). Jugué el último partido en el 0-0 contra Boca. Cuando fue la quita del estadio se decía que era para abrir las calles, pero eso no sucedió. Al club le hizo mucho daño en todo sentido. Siempre fue un club que se recuperó. El sentido de pertenencia de San Lorenzo con Boedo es muy grande”, proclamó el técnico, aunque dijo que la Ciudad Deportiva es un diamante en bruto.

Por último, Insua manifestó que lo más importante para un entrenador es el profesionalismo y la capacidad, aunque es mejor si conoce el lugar de trabajo, el gusto del hincha y la cultura del club, y explicó: “San Lorenzo es un club extraordinario. Al hincha le gusta que te comprometas, que el equipo intente jugar bien, que nunca resigne el ataque y que deje la piel en la cancha”.

Nicolás Diaz – Pasión por el Ciclón

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